Los apoyos económicos de la pensión Bienestar para Adultos Mayores y de la beca estudiantil Rita Cetina, son desviados por las familias de los beneficiarios, para usos ajenos a su propósito social.
Datos de las delegaciones del Bienestar y de gobiernos municipales advierten que el dinero, producto de ambas becas, no queda en manos de los beneficiarios, sino de su parentela.
En el caso de la beca Rita Cetina, destinada a alumnos de primaria y secundaria, se entrega a los padres y estos las utilizan como sueldo familiar, en lugar de adquirir útiles escolares.
Registros de los ayuntamientos de Torreón y Monclova, dan cuenta de que un buen número de padres adictos, adquieren “piedra” y “cristal” con los mil 900 pesos bimestrales de la beca.
Lo anterior, provoca que semanas después se incrementen en colonias populares, los delitos de robo a domicilio y asaltos, ante la necesidad de más dinero de los adictos.
La beca Bienestar para Adultos Mayores, que entrega 6 mil 500 pesos bimestrales, registra también una epidemia de casos de despojo al beneficiario, por parte de hijos y de otros familiares.
Las autoridades municipales y las delegaciones del Bienestar se encuentran impedidas de actuar para proteger a niños y ancianos, sin una denuncia formal, cosa que obviamente, nunca ocurre.
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